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Una mancha que se come bacterias |
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Escrito por WebMaster @webmotril.com
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Friday, 28 de September de 2007 |
En
1928, una placa de cultivo donde Alexander Fleming observaba el
crecimiento de las bacterias se había contaminado por accidente con
esporas del moho Penicillium notatum. Estas quizás llegaron hasta allí
flotando por el aire desde el laboratorio existente dos pisos
inferiores del hospital Santa María de Londres, donde científicos
investigaban alergias realizando experimentos con estos hongos
microscópicos. Probablemente, Fleming dejó en la mesa de trabajo un
cultivo de bacterias, en una habitación carente de calefacción,
mientras pasaba unas vacaciones de tres semanas. La temperatura en el
recinto era lo suficientemente fría como para permitir el crecimiento
del moho y, a la vez, lo suficientemente calurosa como para hacer
crecer la bacteria. A su vuelta, Fleming observó que los agentes
bacterianos que se hallaban cerca del moho habían muerto.
Evidentemente, una potente sustancia antibiótica, que el llamó
penicilina, se había ido extendiendo desde el moho.
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Modificado el ( Friday, 28 de September de 2007 )
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